¿Te llamaste por tanto tiempo? Hasta escuchar el ring ring de vuelta. ¿Qué terminó? ¿Qué despertó?
Consciencia a pulmón y corazón.
Transmutar en consciencia, desde la ecología afectiva y cognitiva, es conocer la inteligencia natural. La inteligencia natural se ve, se escucha, se saborea, se huele y se apalabra diferente, como la fruta de los siete sabores que, aunque nunca la he probado, la he sentido a través de mis amigas. Me cuentan que es deliciosa, y más aún por su elemento sorpresa.
¿El atajo? Inhala.
Musiquita: Caída // Andrea Cruz